Hermandad de María Santísima de Araceli

Esta bella imagen muestra a Nuestra Señora la Virgen de Araceli, vestida con una túnica color oro, tiene una altura de 160 cm. Su talla fue realizada en Roma en 1.562, y tuvo por modelo el cuadro que en la Iglesia de la Observancia de la Ciudad Eterna representa a la Virgen bajo esta misma advocación.

Consta documentalmente que el señor de la entonces Villa de Lucena, Don Luis Fernández de Córdoba y Pacheco, II marqués de Comares, ascendiente directo de los Duques de Medinaceli e hijo de don Diego, también señor de Lucena, y Alcaide de los Donceles, aprehensor del rey Boabdil el Chico en abril de 1.483, marchó a Roma en el año 1.561 en misión diplomática. Recorriendo los templos de la Ciudad Eterna, al visitar la Basílica de Santa María de Aracoeli, donde al admirar la efigie de la “Madonna de Aracoeli”, quedó prendado de su belleza y de este nombre.

Por estas fechas hizo el encargo a los mejores artífices romanos de una imagen prototipo de tan excelso original, insistiendo en la mayor perfección y fijando la fecha de entrega. Llegado el tan esperado día por el Marqués de Comares, deseoso de ver la Imagen, quedó maravillado al contemplar la preciosa reproducción y, desde aquel entonces, destinó aquella Virgen de Araceli a ser la Celestial Señora, Reina y Madre de sus iglesias de Lucena.

El Marqués de Comares salió del puerto de Civitavecchia y llega a las playas españolas de Alicante el día 12 de abril del año 1.562 trayendo consigo la Sagrada Imagen, entrando en territorio lucentino el día 25 de abril.

El historiador lucentino don Jerónimo Roldán y Cárdenas, en su Historia de Lucena, narra un suceso que ocurrió al atardecer de este día memorable. Aproximándose el cortejo del Marqués a Lucena, proveniente de Rute, por el viejo camino desde Granada, al llegar al collado donde hoy se encuentra la Primera Cruz, se desencadenó una tormenta que dispersó a la comitiva, perdiéndose en la espesura de la Sierra de Aras la caballería que portaba la caja donde se guardaba la imagen de la Virgen. El hallazgo del animal al día siguiente echado en la cima del monte, en el lugar donde hoy se encuentran las Tres Cruces, justifica –según la tradición- el emplazamiento del Santuario en aquel lugar.

Sobre las ruinas de una vieja atalaya árabe, se construyó una pequeña ermita, cerrada con una verja de madera, desde cuyo umbral se podía contemplar la bellísima imagen.

 La primera noticia documental de la presencia de la imagen de María Santísima de Araceli en Lucena corresponde a un acta municipal de fecha 27 de abril de 1.562, en la que consta el acuerdo de que se preparen los tambores para el recibimiento de Nuestra Señora. Aquel mismo año, no más de tres meses después, se anota el regreso de la Virgen a su Santa Casa.

En 1.563 ya se había constituido la Cofradía, celebrándose en el Santuario la Fiesta de Nuestra Señora, siempre el primer domingo de mayo de cada año.

Contacto: virgenaraceli.hermadrid@gmail.com

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