
24 noviembre, 2024
La historia de Jesús de Medinaceli es la de una imagen de Cristo que sufrió el cautiverio y el ultraje de los musulmanes en Marruecos, y que fue rescatada por los trinitarios en el siglo XVII. Desde entonces, es venerada por miles de fieles en Madrid, especialmente el primer viernes de marzo, cuando se celebra el besapiés.
La imagen fue tallada en Sevilla por el taller de Juan de Mesa, y llevada por los capuchinos a la plaza fuerte de La Mamora, donde servía de culto a los soldados españoles. En 1681, el sultán Muley Ismail tomó la ciudad y se apoderó de la imagen, que fue arrastrada y maltratada por las calles de Mequinez. Un padre trinitario logró comprarla por el mismo precio que Judas vendió a Jesús: treinta doblones de oro. La imagen lleva la cruz trinitaria como signo de su rescate.
La imagen llegó a Madrid en 1682, donde fue recibida con gran devoción. Se instaló en una capilla donada por los duques de Medinaceli, de donde tomó su nombre. La imagen se salvó de la desamortización de Mendizábal y de la Guerra Civil, y en 1973 se trasladó a la actual basílica. La imagen es conocida como el Señor de Madrid, y tiene como protector al rey de España. Cada año, miles de personas acuden a besar sus pies y a pedirle favores.

